Gilberto Gil evoca el 13 de mayo de 1888 en el especial dedicado al centenario de la abolición de la esclavitud.
Una reflexión sobre la firma de la Ley Áurea y las luchas que precedieron al fin de la esclavitud, en la que se destaca la importancia de considerar los logros históricos como parte de la construcción de nuevos avances sociales.