La toma de posesión marca la movilización de las mujeres de las favelas y las periferias en la lucha contra los prejuicios.
La ceremonia incluye la promesa solemne de los dirigentes de la organización, en la que reafirman su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres y la lucha contra la discriminación y la violencia, además de testimonios en defensa de la igualdad.